martes, 28 de octubre de 2014

Nuestra calle en Berlín


Nuestra calle en Berlín lleva el nombre de un piloto de la primera Gran Guerra europea de hace cien años. Lo imagino planeando su Albatros por los aires de Alemania. 

Un día de abril de 1917 hay cielo despejado. El pájaro persigue pájaros de otro plumaje. Los picotea a balazos. Los ve encenderse en el aire; los deja envolverse en humo. Se deja caer en picada huyendo del trueno de disparos –simulando ahogarse para que no lo ahoguen las patadas de ahogado– y vuelve arriba, como un boomerang.

 Guerra sola igiene del mondo e sola morale educatriceAsí lo profetizaba el futurista Marinetti en Battaglia di Tripoli (1909).